Parroquia de los Santos Mártires Ciriaco y Paula

La Parroquia de los Santos Mártires Ciriaco y Paula es uno de los templos más antiguos de Málaga. Construida en estilo gótico-mudéjar, todavía conserva elementos originales a pesar de las numerosas reformas y ampliaciones que ha experimentado a lo largo de los siglos. Es una de las cuatro iglesias fundacionales erigidas tras la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos, junto con la Iglesia de Santiago, la Iglesia de San Juan y la Iglesia del Sagrario.

En el texto de la Real Cédula por que se le concede el escudo de armas a la ciudad ya indica que deben aparecen los Patronos en ella:

“…y para la reverencia de los Santos Bienaventurados Mártires, San Ciriaco y Santa Paula, que en ella fueron martirizados, poner su imagen en cada uno de ellos en par de la torre de Gibralfaro…”

Tras la conquista de Málaga en 1487, los Reyes Católicos comunicaron por carta su victoria al papa Inocencio VIII. En la respuesta, el santo pontífice les recordó que, según la tradición cristiana, dos jóvenes Ciriaco y Paula sufrieron martirio en Málaga durante la persecución de los emperadores romanos Diocleciano y Maximiano, en el año 303. A partir de ese momento fueron proclamados patronos de la ciudad.

Esta decisión tenía un importante significado político y religioso. Durante la Edad Media era habitual vincular las ciudades conquistadas con antiguos mártires cristianos para demostrar que aquellos territorios habían pertenecido a la cristiandad desde siglos atrás y reforzar así su identidad religiosa. Los antiguos martirologios apenas dedicaban unas líneas a esta historia:

“En España, en la ciudad de Málaga, murieron en este día los señores mártires Ciriaco y Paula, virgen, los cuales de haber padecido muchos tormentos fueron apedreados y dieron sus almas cielo entre las mismas piedras”.

No obstante, diversos historiadores consideran que la tradición sobre los patronos malagueños pudo inspirarse en relatos de martirios procedentes del Oriente cristiano. Existen paralelismos con un San Ciriaco venerado en Antioquía (actual Antakya en Turquía, cerca de Siria) y con varias santas llamadas Paula o Paulina en otras regiones del Oriente cristiano, lo que ha dado lugar a diferentes teorías sobre el origen de esta devoción.

La veneración a los patronos quedó reflejada también en el patrimonio artístico de la ciudad. En 1582, el orfebre Juan Bautista Barba realizó dos magníficas esculturas de plata de San Ciriaco y Santa Paula, que fueron procesionadas por primera vez el 18 de junio de 1604. Lamentablemente, durante la ocupación napoleónica, el 5 de febrero de 1810, las tropas francesas saquearon Málaga y se llevaron las valiosas imágenes, cuyo paradero contin

Tras disfrutar de una de las vistas del templo, la ruta nos invita a seguir caminando a otro de sus rincones con historia. Muy cerca se encuentra El Puente de los Alemanes, un paso entre las margenes del rio Gualdamedina como una historia por descubrir.

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